Recientemente hemos podido conocer la existencia de un código de conducta para empleados de la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria, que afectará también a todas aquellas personas involucradas en sus operaciones, haciendo especial hincapié en los directivos o trabajadores con información reservada.
Y es que al parecer aquellos empleados con información reservada (sean trabajadores o directivos) no podrán comprar o alquilar pisos de la sociedad, haciéndose incluso extensiva esta medida incluso a los miembros de su entorno familiar más inmediato.
Este código de conducta, creado en el marco de actuación de la sociedad y aprobado por el organismo presidido por Belén Romana, entró en vigor el pasado 20 de mayo, y en él se establecen una serie de obligaciones para los diferentes empleados del ‘banco malo’, los cuales deberán suscribir cada año una declaración.
¿Y qué ocurrirá con aquellos empleados o directivos que incumplan dicho código? Parece ser que su incumplimiento podrá dar lugar a sanciones disciplinarias.
Pero el código de conducta no se queda únicamente en la compra o alquiler de activos pertenecientes a la sociedad. Según parece, la Sareb prohíbe a su vez la aceptación de regalos e invitaciones de proveedores, clientes, o en definitiva de cualquier otra persona física o jurídica que pretenda establecer relaciones de negocio con la sociedad.
También se adoptan medidas con el objetivo de evitar los casos de conflictos de intereses, de forma que en caso de producirse el empleado deberá comunicarlo por escrito, absteniéndose de intervenir en decisiones que pudieran afectar a sus propios intereses.
Vía | 20 Minutos